Nota: Rodrigo Mold
En tiempos donde los medios de comunicación expresan un pensamiento único y en medio de una crisis de información, donde la veracidad de la noticia está sujeta a las verdades que desean imprimir en la gente los medios de comunicación -que siempre están ligados a sectores de poder-, aparece Crónicas de Rosario. Una revista que se desprende de un blog de notas e informes de la ciudad como es www.cronicasderosario.com.ar, cuyo propósito es interconectar las curiosidades y las historias de una ciudad que ha perdido la credibilidad de sus pocos –y concentrados- medios de comunicación, pero no así a los interlocutores de la noticia, que somos los periodistas.
Este medio, netamente periodístico, intenta llevar de la mejor manera esta profesión que bastante maltratada está, y vale recordar -en medio del año del Bicentenario- que fue un medio de comunicación como la Gazeta de buenos Aires (comandada por Mariano Moreno) uno de los impulsores de la Revolución de Mayo de 1810. Dato no menor para comprender el poder de los medios de comunicación, a sabiendas que hay intereses como los de la revolución de mayo e intereses como los del Grupo 1, Clarín, etc., etc.
La búsqueda y los objetivos de revista Crónicas es brindar información accesible interconectada por nuestros lugares habituales de consumo, que son a su vez quienes ayudan a sostener este emprendimiento. Incentivar con esto el diálogo y el debate (porque no siempre hay que estar de acuerdo en todo) y entrecruzar historias de barrio e instituciones que tal vez vemos a menudo y no conocemos su verdadera historia.
Asimismo contamos con la invalorable colaboración de uno de los periodistas más generosos, serios y coherentes en su discurso como es Carlos del Frade que jerarquiza esta revista.
La idea es comprender que no hay discursos únicos y que en una ciudad, que si bien aspira a ser una metrópolis, es todavía chica y aún así no conocemos todas sus historias, sus rincones y sus personajes marginales, barriales y más populares.
Crónicas de Rosario es una alternativa que con o sin Ley de Medios de comunicación aspira a tener un lugar en la ciudad, porque la idea es generar justamente esto que decimos, una alternativa de lectura. Porque entre medios de comunicación grandes, que cada vez se polarizan más y arrasan a los más chicos, somos un mosquito y como tal –abstrayéndonos de una idea socrática según los textos de Platón- por lo menos vamos a intentar picar un poco.





















