A principios del siglo pasado, para ser más precisos en enero de 1911, un grupo de vecinos apasionados por la lectura deciden crear una biblioteca popular. Por aquel entonces Argentina comenzaba a interconectarse a través del ferrocarril y Gran Bretaña manejaba los hilos económicos del país.
Una reunión, entre los Sres. Adolfo Garin, Joaquín Casanova, Alfredo Vila, Luis Alsina, José Palmegiani, Juan Curbien, José Polarino, Pascual Ponti, Arturo Martinelli, Gino Brucita y Juan Garin, gestarían el objetivo de una biblioteca popular bajo el lema “que funcionara una Institución que procurara distracción a la par que el cultivo intelectual de sus asociados”. José Polarino propuso el nombre que hasta hoy lleva la biblioteca “Estimulo al Estudio”.
Su primer presidente fue Adolfo Garin de 23 años que además trabajaba en el Ferrocarril Argentino, lugar que captaría los primeros socios. La biblioteca comenzó funcionando en un local alquilado en la calle Brown 2773. Este fue el punta pie inicial de una carrera casi nómade de la Institución que luego de varios años de trajín en busca de un lugar definitivo logró comprar, en cómodas cuotas, un local en Av Alberdi 1030 en el año 1936, para mantenerse allí hasta la actualidad.
La biblioteca viene transitando un camino de entusiasmo, ardua labor y pasión por compartir buenas lecturas. Desde 1915 que ingresó a la CONABIP (Comisión Nacional protectora de Bibliotecas Populares) logró un reconocimiento a nivel nacional. Lleva más de 70 años en la zona y es un lugar complementario a la educación que sigue tratando de estimular la lectura en los chicos.
Cómo se trabaja desde adentro
Hugo Missio lleva más diez años en la presidencia de la biblioteca, su trabajo al igual que los secretarios y la comisión directiva es ad honores, razón por la cual no tiene oposición al momento de renovarse los cargos, que se realizan cada dos años. Muestra una gran preocupación por la falta de lectura y su aspiración es que las bibliotecas populares aprovechen mejor los canales de comunicación.
Estimulo al Estudio cuenta con 300 socios aproximadamente. “En su momento llegamos a tener más de 600 socios lo que ocurre que con el pasar del tiempo los canales de comunicación se hicieron más fluidos y se desarrollaron en otros ámbitos, sumado a los cambios de currícula de estudio. Es decir al haber tantos cambios en el material de estudio a las bibliotecas populares se les complica seguir ese ritmo”, expresa su presidente.
- ¿Se comprende el concepto de biblioteca popular?
Muchos se confunden, piensan que los que trabajamos en bibliotecas populares recibimos sueldos del Estado y no es así, se le paga el sueldo solamente a una persona que es la que está permanentemente y los demás que trabajamos y formamos parte de la comisión lo hacemos ad honores. Esto es algo independiente formado desde sus inicios por vecinos interesados en la lectura y en compartir eso, como todas las bibliotecas populares. Al mismo tiempo, ésta es una experiencia netamente Argentina, no existe en otra parte del mundo. En otros lugares hay bibliotecas públicas que no es lo mismo, aquellas son subsidiadas y nuestro caso es netamente a pulmón.
- ¿Cuál es el problema o dificultad más frecuente con los que ustedes se encuentran?
Hay varios, el primero es el económico. En segundo lugar es concientizar a la gente para que devuelvan el material a tiempo. Porque se lo llevan y después del tiempo estipulado no lo devuelven y tenés que ir a buscarlo a la casa. Otra dificultad también es el estímulo al socio y a la gente para que participe más en las bibliotecas. Para eso nosotros tratamos de hacer espectáculos y talleres, para que se acerquen. Mirá hay cosas increíbles, por ejemplo cuando se “panfletea” por alguna actividad cultural o para promocionar la biblioteca, encontramos vecinos que viven en la misma manzana donde estamos nosotros y se sorprenden porque desconocían que allí se encuentra una biblioteca.
La Biblioteca Popular Estimulo al Estudio cuenta con 28 mil libros y textos. Los que más concurren son estudiantes del primario y secundario ya sea a buscar el material requerido por el colegio o bien a realizar sus tareas.
La zona norte y centro de la ciudad son los sectores con mayor cantidad de bibliotecas populares en la ciudad. Lo cual habla a las claras la importancia que los inmigrantes, tal como lo venimos viendo en otras notas, le daban a la lectura.
Estimulo al Estudio continúa tratando de provocar la lectura a través de su nombre

















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