Nota y Fotos: Rodrigo Mold 
Los barrios Refinería, Arroyito e Industrial, forman parte de un sector de zona norte que históricamente se ha preocupado por la educación. Esto se debe a que ambos sectores se fueron conformando con una gran masa obrera que, a su vez, fue gestando sus familias entorno a sus trabajos. La expansión industrial y el desarrollo del ferrocarril, en esta zona de Rosario, fue fundamental en su composición.
Desde finales del Siglo XIX hasta mediados del S. XX estos barrios aumentaron considerablemente su población. En ellos confluyeron una gran cantidad de extranjeros, desde italianos, fundamentalmente, hasta rumanos, polacos, búlgaros y hasta chinos que llegaron a conformar su propio barrio en calle Gorriti y la intersección con Monteagudo.
Los trabajadores vieron necesaria la creación de escuelas públicas que garantizaran la educación de sus hijos. Vale aclarar que los inmigrantes bregaban constantemente por la instrucción de sus “Proles”, ellos creían fundamental que puedan educarse ya que la mayoría de los inmigrantes, ya sea por escapar de la guerra como por la pobreza extrema que habían vivido, no habían podido hacerlo.
Así comenzaron a crearse los colegios de la zona, con esfuerzo y hasta en lugares inhóspitos, como la escuela de la Refinería que comenzó en la pieza de un conventillo.
Muy difícilmente encontremos en este sector de zona norte una escuela que se encuentre actualmente en su lugar de inicio. Esto también se daba porque los colegios se iban súper poblando y crecían a un ritmo vertiginoso.
Hoy, vemos claramente estas características plasmadas en los barrios. En un radio de 30 cuadras a la redonda hay más de 10 instituciones escolares, sólo tres son privadas (que son de orden religioso) y el resto son públicas.
La historia de una escuela pública gestada por obreros y trabajadores.
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